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sábado, 28 de mayo de 2011

SUPERVIVIENTES 2011; GALA 4: "PAQUIRRÍN Y FAMILIA."


 Empezó JJ anunciando el posible abandono de Kiko Rivera y que a lo largo de la noche conoceríamos su decisión. Parecía un simple reclamo para mantener nuestra atención más que otra cosa, la verdad y al final no me quedó claro cuanto había de verdad en dicha decisión y cuanto de montaje.

A continuación, cada grupo de concursantes se dirigió a sus puestos. Los famosos sentados en la palapa y los anónimos de pie en la playa aguantando un sol de justicia. Eso sí, dueños de una bonita y práctica navaja multiusos que ganaron gracias a que Jacobo y Sonia perdieron la prueba de recompensa. Que dicho sea de paso, es la única manera en que los pobres consiguen ganar algo.



Sin más dilación, JJ pidió a Tamara y a Toni que se pusieran de pie y aprovechó para hacer chanza de la baja estatura de Toni: "ponte de pie, ah, que ya estás de pie", jajaja qué gracioso, dijo la sartén al cazo. Toni, que cada día luce un aspecto más repulsivo e inclasificable puso esa sonrisa tipo “dientes dientes”, como de absoluta satisfacción consigo mismo. Y Tamara hizo un esfuerzo por poner cara seria y llorosa como correspondía a su papel de mujer ultrajada. Tras un primer repaso a la situación vimos las imágenes del enfrentamiento a cuenta del coco, en las que  ella se niega a darle su parte alegando que el coco es suyo, y Toni intenta robárselo diciendo que los cocos no son de nadie, que son de la isla.

Después, Toni pidió perdón pero ella no quiso aceptarlo y empezó a hablar de los insultos, en la creencia, pobrecilla, de que en cuanto en plató y en España supieran la clase de insultos de que había sido objeto, se llevarían las manos a la cabeza y se pondrían de su parte. En el vídeo vimos como Toni le llama ladrona, gilipollas, mala persona e hija de puta. Y remató con un sonoro: "métete el coco en el coño".  Muy fuerte. En la palapa, Tamara estaba satisfecha de que todo el mundo hubiera podido oírlo. Lo que no podía imaginar es que JJ quitara importancia a la pelea diciendo que era una chiquillada. Y menos que tras anunciar una sanción para Toni añadiese que también ella sería castigada en menor medida por su comportamiento. La pobre no daba crédito: "¿mi comportamiento?" Y se le quedó una carita de mucha pena.

En cambio, Toni siguió con su sonrisa imperturbable, aceptando de buen grado la sanción, feliz como una perdiz. Y les dijo a todos que se ahogaban en un vaso de agua porque eran unos advenedizos que llevaban dos días en el mundillo.

Entre medias, Aída llegó a plató en su nuevo papel de gran superviviente, hinchada de orgullo y más encantada que nunca consigo misma. Y por supuesto le concedieron el privilegio de conectar con sus compañeros en Honduras para que les dijera unas palabras a cada uno. El mensaje vino a ser el mismo para todos; "soy la mejor y merecería estar ahí mucho más que cualquiera de vosotros". En fin, cada loco con su tema.

A continuación entramos en el turno de llamadas telefónicas y mensajes varios para los mismos de siempre.  A Kiko, para amenizarle la espera mientras decidía su futuro, le entregaron una carta de su yaya, muy emotiva y cariñosa. Y como les pareció que era poco, cuando acabó con la carta, recibió una llamada de su hermano mayor.

Jacobo se dirigió a la zona de nominación con su habitual gesto apesadumbrado y cuando escuchó la voz de su padre puso cara de agobio, como si pensara: "pero... ¿otra vez tú?" Y más cuando papá Ostos empezó con la retahíla de todos los días; que si demuestra quien eres, que si tú vales mucho, que si la sangre torera.... Jacobo escuchaba intentando disimular su mala hostia, con cara de pensar: "jesús,.. que cruz". Papá Ostos estuvo más comedido esta vez, intentando ser comprensivo, o parecerlo, pero se veía que no estaba diciendo lo que de verdad sentía y su discurso fue aburridísimo y contradictorio. Y el nene siguió en sus trece.


Lo cierto es que Jacobo demostró tener mucha paciencia. La noche pasaba y parecía que la expulsión no iba a producirse nunca. Y mientras, teniendo que aguantar las bromitas de JJ, los mensajes de Aída desde plató y teniendo que participar en un absurdo juego de preguntas de parvulario, destinado a reírse de ellos y dejarles en ridículo, para regocijo de JJ.

El juego demostró que la mayoría no sabían ni en que lugar del mundo se encontraban, ni cuantos son los continentes, ni si la tierra gira alrededor del sol o viceversa. Vergonzoso. Gracias a la incultura de los famosos, los anónimos se pusieron las botas comiendo. Sí, los anónimos seguían allí. De pie y aguantando el calor, aceptando con resignación su triste papel. Pero al menos comieron, aunque ellos tampoco hubieran sabido contestar a ninguna pregunta, me temo.



Por fin, llegó el momento de la expulsión y Jacobo pudo respirar y tranquilo y mostrar alegría por primera vez en muchos días. Se despidió feliz de todos y no veía el momento de salir pitando de allí. Así que cuando se vio desembarcando en la playa de los anónimos y encontrándose con Reyes parecía no dar crédito a su desgracia.  Una lástima que los anónimos se lo quitaran de encima en un plis, aunque los entiendo, a ver qué ganas tendrían de cargar con semejante muerto. Y este fue el fin de Jacobo en Supervivientes.

Tras esto, llegó el otro gran momento de la noche, en el que conocimos la decisión de Kiko, que para asombro de todos, dijo que se iba. Sus compañeros quedaron felices, uy perdón, desolados ante su marcha, como si les pillara totalmente desprevenidos. Pero no contaban con la astucia de la organización ni de JJ, que vieron una ocasión maravillosa para conseguir que entrase por teléfono mamá Pantoja. JJ le preguntó a Kiko: "¿quieres conocer la opinión de tu madre?" Un adulto hecho y derecho hubiera contestado: "mi madre no tiene nada que ver aquí, soy capaz de tomar mis propias decisiones". Pero Kiko dijo que sí, y no solo eso, sino que añadió; "mamá, llama". Dicho y hecho.

La Panto irrumpió en antena y pareció que se paraba el tiempo. Todo lo demás pasó a un segundo plano. Habló con voz alta y clara, de esa forma contundente que  hace que nadie se atreva a interrumpirla. Le dijo a su hijo todo lo que quiso y más, le permitieron escuchar los aplausos desde el plató y tanto ella como JJ le dieron a entender que esto lo ganaba con la gorra si aguantaba un poco. Así que al chaval no le quedó otra que decir que: “vale”, que se quedaba, por lo menos hasta el lunes. Una vez que supo de primera mano que cuenta con el apoyo de mamá, de la yaya, de sus hermanos, de sus titos, del que está arriba y del Cristo del gran poder se sintió más fuerte y el pie dejó de dolerle. Parece que “la gota” no ha colmado el vaso.

Tras este momento apoteósico Kiko volvió a la palapa. A sus compañeros les duró poco la alegría, uy perdón, la tristeza. Entonces tuvieron que nominar a toda pastilla porque la conexión telefónica se había llevado el tiempo. JJ no les dejó apenas hablar ni explicarse y con las mismas, les mandó a todo correr a la isla. Sobre la marcha improvisaron la nominación del líder, que no entendió ni él y que nadie se molestó en explicarle.



Total, que a la carrera llegaron a la playa donde ya esperaba Toni, como un mono en una jaula y JJ le contó a Tamara que su sanción consistía en tener que atender todas sus necesidades. Tamara tenía cara de sentirse humillada y tratada de forma injusta pero aun no había acabado la noche para ella. Montalvo le puso la puntilla al decir que la había nominado a ella. "¿A mí?"; dijo Tamara sin salir de su asombro. Montalvo explicó el motivo: " es la que más ganas tiene de irse después de Toni". Ella protestó: "yo no quiero irme". Y Toni y Sonia dijeron: "yo tampoco". En fin. Cualquiera entiende esto.



JJ se despidió de ellos con las mismas prisas, deseando quitárselos de delante cuanto antes para poder rememorar tranquilamente la llamada de la Panto. De los anónimos creo que no se despidió. Ni nadie se acordó de ellos. Qué vida más perra.





Escrito por Maltissa; fotos por acrata.

sábado, 21 de mayo de 2011

SUPERVIVIENTES 2011; GALA 3: "LAS RATAS Y AÍDA ABANDONAN EL BARCO."

 

 Gala espectacular la de anoche. Espectacular por el espectáculo, digo, que continúa imparable hacia la más absoluta degeneración. Pero eso sí, reír, te ríes un rato.

Y eso que la noche empezó con tintes dramáticos, anunciando un consejo de guerra a tres concursantes y severas sanciones. Bueno, se les fue un poco la mano con el anuncio, no era tal consejo de guerra. Era un consejo a secas, con dos destinatarios, Jacobito y Paquirrín. Sí, ya, no son tres, son dos solamente. Bah, dos, tres, qué mas da, un lapsus lo tiene cualquiera, no seamos tiquismiquis.

Previamente JJ intentó recabar información de otros concursantes sobre la actitud del niño Ostos. Rosa no tuvo reparo en decir que le parecía fatal su comportamiento, afirmó que sí comía pescado (ein?). JJ  la corrigió diciendo que no, que no comía, y ella insistiendo que sí come, vaya si come. JJ  en sus trece, "bueno, comió ayer por primera vez". Y Rosa; "que no, que no, pero qué dices, come todos los días..." En fin, que no se habían puesto de acuerdo y quedó la cosa poco convincente. También dijo Rosa que ese espíritu no iba a contagiar a los demás porque ella no lo permitiría. Faltara más.  Por su parte, Montalvo, sin perder la sonrisa, dijo que Jacobo echaba mucho de menos a su mami, y que eso era respetable. Y, más listo que Rosa, insinuó que igual la desidia de Jacobo les acababa contagiando a ellos también. Buena excusa para justificar el pacto para nominarle.

JJ se dirigió a Jacobito para echarle una  reprimenda, que no me comes nada, que sin comer no puedes estar, donde te creías que te metías, esperábamos grandes cosas de ti y nos estás defraudando, no te vamos a consentir esta actitud. Después de tamaña "bronca", JJ decidió suavizar un poco el tono, no fuera a ser que el niño se cogiera un trauma, tan delicado como es. Y le dio unos paternales consejos; haz un esfuerzo, come coco que tiene vitaminas, ya has oído a mamá.... Solo le faltó decir que estaban dispuestos a poner todo de su parte para mantenerlo allí dentro. El chico no da mucho juego pero la familia que tiene es una mina y podría dar grandes momentos. Jacobito se limitó a asentir poniendo cara de tristeza para que pudiéramos ver cuánto sufre, pero no prometió nada.

Luego llegó el consejo para Kiko. Que beba agua, que su madre está preocupada porque no bebe suficiente. Él se defendió diciendo que el agua estaba caliente y JJ, después de consultar con instancias superiores, le dijo que el agua caliente no era mala. Qué extraño todo. Me pregunto si no estarían dándole algún mensaje en clave. Algo del tipo: "tienes que hacer más el payaso, te pagamos para que la gente se ría de ti y no estás cumpliendo tu parte. Aprende de Aída."



Después ocurrieron muchas cosas y me es difícil ordenarlas en mi cabeza pero más o menos  fue como sigue:

Sonia y Montalvo se enzarzaron en una discusión en la que ambos acusaron al otro de estar mintiendo. Montalvo tomándose todo a risa y Sonia con un cabreo del quince y haciéndose la digna. Al final ella le dijo: "estás muerto para mi, no me hables más". Y él vino a decir con su gesto: "a mi plin".





La organización nos deleitó con una pelea de chicas en el barro...ah, no, no era una pelea, era una especie de prueba absurda destinada a que ellas lucieran sus redondeces de la forma más sensual posible. Hay que aprovechar esos cuerpos ya que están allí. Al terminar, eligieron como premio unos anzuelos. Bueno, en realidad la mayoría querían elegir comida pero Raquel Sánchez les dijo: ¿estáis tontos o qué? y entonces se vieron obligados a coger los anzuelos.

Los dos nominados tuvieron que hacer esa cosa que ya hicieron la semana pasada de tirarse desde el helicóptero y arrastrar una caja hasta la orilla. No sé, encuentro que es demasiada parafernalia que no viene a cuento de nada. Después comunicaron el nombre del expulsado que fue Reyes, para sorpresa de todos. Sonia se sintió feliz viéndose ya como ganadora del concurso.



Entonces, la palapa se convirtió en un sindiós. Toni, que ya llevaba un buen rato dando por c..., uy, perdón, chinchando a sus compañeros, se vino arriba al conocer que Sonia estaba salvada y a partir de ese momento se dedicó a soltar improperios contra todos. Se agarró a Sonia usándola como un escudo y desde esa posición no dejó títere con cabeza. Las más agraviadas fueron las tetas de Tatiana, que se vino abajo. Tatiana, no las tetas. A todos se les notaba lo hartos que están de Toni y les hubiera gustado llamarle de todo, pero se cortaron bastante porque se daban cuenta de que cada vez que él abría la boca provocaba las risas en plató. Y eso les llenaba de rabia y de impotencia y a Rosa se le iban poniendo los ojos cada vez más pequeños, hasta convertirse en dos rendijas por las que se escapaba todo su odio reconcentrado. Raquel tuvo que sentarse para no desfallecer ante el espectáculo bochornoso que estaba viendo. Esto en “La ruta del dragón” no pasaba.

Mientras, en el barco, Aída revoloteaba feliz, ajena la desgracia que estaba a punto de abatirse sobre ella. JJ mandó a paseo a los anónimos, o sea, les dijo que fueran a darse una vuelta, y le dijo a Aída que se escondiese en el camarote, y que no saliera de allí hasta que él invocase a las ratas. Reyes llegó al barco con cara de , es decir, con cara de ni fú ni fá, tanto me da que me da lo mismo, con esa expresividad que derrocha a cada momento. Dijo que no le gustaba el barco, que no quería quedarse allí, que le daba mareos. Vamos, que estaba deseando pirarse para España. Y más aún cuando vio aparecer a Aída, que acudió obediente al oír llamar a las ratas. La muy ingenua se puso a darle consejos para sobrevivir en el barco, pero JJ no tardó en cortarla y anunciarles que uno de los dos sería expulsado por los anónimos.

En plató, la madre de Aída recriminó a JJ que hubiera llamado rata a su hija, y él, asombrado preguntó: "¿que yo le he llamado rata??? Amos amos, lo que hay que oír..."

Aída, que ya se olía lo que iba a pasar, empezó a ensayar la cara de abatimiento adecuada. Los anónimos se sintieron desolados al conocer la misión que se les encomendaba, y con gran tristeza y no pocas lágrimas, la mayoría se decantó por salvar a Reyes. Dijeron que a Aída ya la habían conocido y ahora le tocaba a él, que había que dar oportunidades a todo el mundo, que se les partía el corazón pero que así eran las cosas. Jeiko, que tenía intención de echar a Aída desde el primer momento quiso justificar la elección de Reyes preguntando a JJ: "¿el que se quede podrá participar en las pruebas?"  "¡No!"; fue la respuesta. Vaya por dios, el pobre tuvo que salvar a Reyes sin poder dar ninguna razón para ello.

Total, que Reyes tuvo que quedarse por cojones, aunque no quería y encima dar las gracias a quienes le salvaron. Aída por su parte, se derrumbó al conocer el veredicto y sus gritos desgarradores rompieron la quietud del entorno: "por quéééé, por quéééé, Diossssss, como dueleeeeeee...."  Todo esto haciendo ímprobos esfuerzos por provocar unas lágrimas que no llegaronJJ le dio encarecidamente las gracias por los servicios prestados y anunció una despedida digna de ella. No me extrañaría que se inventasen algo sobre la marcha para que siga en el concurso.

En la palapa, los concursantes tuvieron que nominar, y lo más destacable fue que a Jacobo le sorprendieron con una llamada de su padre para darle ánimos. ¿Con quién hablará la próxima semana? Durante el no-diálogo que mantuvieron, el torero  le vino a decir que luchase, que demostrase que era un tío, lo que en su lenguaje podría traducirse por: "deja de comportarte como una nenaza, con un maricón en la familia ya tengo bastante". Jacobo hablaba para acallar la voz de su padre: "papá, mamá, os quiero, intento luchar pero no tengo fuerzas", y el otro dale que te pego: "disfruta de la experiencia y diviértete..."  Jacobo ponía cara de mucho sufrimiento y aunque no perdió la compostura se le notaba que tenía ganas de decirle: "pero te estás enterando de algo pedazo de imbécil?????"  Y luego volvió a sentarse con los demás, con su desesperación de niño incomprendido a cuestas.



Al final los nominados son Jacobo y Sonia. El inútil y la superviviente ejemplar. Ella se siente fuerte tras su salvación y después de decirle otra vez JJ que era la mejor supongo que piensa que contra Jacobo lo tiene fácil. Pues bien, este es el momento de echarla. Sí, reconozco que ya no tengo escrúpulos, me he dejado arrastrar por el nuevo espíritu de:

Supervivientes. El show debe continuar.



Escrito por Maltissa; fotos por acrata.




EL DOCTOR DE SUPERVIVIENTES:



sábado, 14 de mayo de 2011

SUPERVIVIENTES 2011; GALA 2: A LOS ANÓNIMOS NI AGUA‏.

  

A primera vista, esta edición de supervivientes es igual que las anteriores, en lo que a la vida en la isla se refiere.

  Los famosos conviven en su coqueta islita de dos por tres, en condiciones similares a las de años anteriores, esto es, sin hacer nada. Tirados en la arena la mayor parte del tiempo, bañándose o tomando el sol, haciendo como que pescan... No tienen comida, ni ganas de conseguirla. Saben que la organización les acabará proveyendo de lo imprescindible, kit de pesca, esterillas, alimentos, para lo cual tendrán que superar alguna prueba de vez en cuando. Esas pruebas tan bonitas de ver, con unos escenarios tan bien preparados, esos palos en el mar, esas antorchas encendidas o esos dispositivos a base de cuerdas en la arena... Y los concursantes vestidos con camisetas iguales, caminando juntos al lado del mar, acompasando el ritmo a una emocionante música de fondo,  como dispuestos a comerse el mundo. Esos momentos tan bien escenificados crean una bonita ilusión y nos hacen pensar que realmente estamos en un programa de supervivencia

La ilusión se desvanece pronto cuando se sientan en la palapa y conectan con España, y cuando empezamos a ver los videos seleccionados para contarnos como va la cosa. Ahí les descubrimos en toda su indolencia e inutilidad y nos damos cuenta de que lo que realmente interesa tanto a ellos como a los responsables del programa va por derroteros muy diferentes a lo que se supone que es la esencia del concurso.

La protagonista de la gala fue Aída, de principio a fin, motivo de fastidio  para algunos de sus compañeros que no entienden que se le dedique más minutos que a ellos, y motivo de desesperación para otros, como Reyes, que parece que ha ido de verdad a sobrevivir y daba la impresión de que se le llevaban los demonios de tener que asistir y participar en semejante esperpento.

Aída nos ofreció de todo anoche. Primero su actitud positiva y voluntariosa, decidida a seguir adelante pese al rechazo de los demás, luchando con ganas para conseguir cosas para ellos, dando a entender que se preocupaba por sus compañeros por el simple hecho de serlo y a pesar de las caras de asco con que la escuchaban éstos. Después vimos a una Aída llorosa al conectar con España, lamentando su fama, como si no se la hubiera creado ella misma, y lamentando que no reparasen en la gran persona que es, con su corazón inmenso y tal y tal.  A ratos quería mostrarse humilde pero en seguida se venía arriba y le salía su mala baba contra alguno de sus compañeros. Más tarde, hundida y derrotada al saberse fuera del concurso y finalmente eufórica al comprobar que seguía dentro.


Total, Aída en la isla y su madre en plató, insoportables y odiosas las dos, coparon buena parte de la gala.



A destacar el momento cumpleaños feliz, humillante para Aída, en el que para comer un trozo de tarta, la penitencia era darle dos besos. A la fuerza ahorcan. Muy gracioso Jacobo haciéndose el digno ante las cámaras para acabar comiendo en la pausa publicitaria, igual que los demás. Lo que no sé es si le dio los dos besos o comió de gratisJacobo también intentó mantener la dignidad cuando le sorprendieron con una conexión telefónica con su madre, lo cual era difícil. "Mamá y papá están orgullosos de ti"; Orgullosos: ¿de qué?; ¿de tener por hijo a un inútil que a los dos días ya está lloriqueando y deseando irse de allí?. "Estoy recibiendo llamadas de media España diciéndome lo maravilloso que eres"; jajajajaja, ya será menos. "Come coco, que tiene vitaminas, si lo sabré yo, que soy médico". En fin.

Además de Jacobo, los otros tres protegidos Rosa, Kiko y Aída, también pudieron hablar con sus familiares, que les pusieron al día de las novedades de la última semana y les dijeron también lo orgullosos que estaban de ellos. Y vuelvo a preguntarme; ¿orgullosos de qué? Bueno, lo cierto es que, excepto Aída, ninguno se emocionó demasiado con las conexiones telefónicas. Más bien parecían querer pasar el trámite cuanto antes. No me extraña. No les dan tiempo a echarles de menos, qué emoción van a sentir.

Aída fue expulsada con un porcentaje altísimo de votos pero no fueron suficientes para que la expulsión se hiciera efectiva. Normal. No van a permitir que se les vaya la principal protagonista del show así como así. Por lo tanto, decidieron dejarla en el concurso, no sin antes permitir que hiciera el ridículo diciendo que se iba de la tele para siempre jamás porque no la quería nadie, momento este que Jorge Javier disfrutó intensamente y que alargó todo lo que pudo. Y al final la mandaron con los anónimos y al momento recuperó el gusto por la televisión. Ya me parecía a mí.

¿He dicho anónimos? Pues sí, los anónimos también están allí aunque no lo parezca. El tiempo que se les dedicó fue mínimo. Jorge Javier no disimuló su aburrimiento en las pocas ocasiones en que tuvo que contactar con ellos. Apenas pusieron videos de ellos. Los pobres languidecen allí, en el barco fantasma, sin posibilidad de hacerse notar ni de competir en igualdad de condiciones. El programa está decidido a impedir que estos advenedizos les quiten protagonismo a sus estrellas y hay que reconocer que la idea de confinarles en un barco es muy buena. No vaya a ser que si los sueltan en la isla les de por jugar a los supervivientes y se pongan a trabajar como locos dejando en evidencia a los famosos y ganándose el favor del público, como hicieron los anónimos de la pasada edición. Eso no se puede consentir.

Tan deprimidos están que se alegraron de la llegada de Aída y hasta la recibieron con gran entusiasmo. Seguramente a estas alturas ya estarán hartos de ella pero es normal que reaccionasen así ante cualquier novedad, ante cualquier cosa que les hiciera pensar que eran parte del programa y no habían sido olvidados a su suerte, que esa es la impresión que dan.  Los anónimos solo tienen un privilegio: poder nominar sin ser nominados. Algo que por cierto, no hacen bien, porque insistir en la nominación unánime a Reyes no es lo más inteligente por su parte.



Para sustituir a Tatiana no encontraron a nadie mejor que a Tamara Gorro, que deben tenerla de comodín para estos casos. Una elección muy lógica teniendo en cuenta que entró en el reencuentro y a los dos días ya estaba pidiendo que la echasen. Llegó muy contenta y con muy buen rollo. Bah, para lo que va a tardar en volver, no creo que merezca la pena hablar mucho de ella. Por cierto, Tatiana volvió a derrumbarse en plató, con el mismo sentimiento que cuando le dijeron que tenía que abandonar, con ese llanto descojonante... uy perdón, desgarrador. Cosa incomprensible porque hoy ha regresado a Honduras para seguir concursando ¿?




Más cosas que llamaron mi atención. La profesionalidad y simpatía de Raquel Sánchez Silva contrastando con la falta de talento de Jorge Javier y su poca capacidad para expresarse, con esos silencios larguísimos y sus consabidas coletillas, que hacen que las conexiones sigan siendo penosas.

La inexplicable colaboración de Boris Izaguirre que si hubiera hablado en chino puede que me hubiera quedado más claro lo que vino a decir.


La dignidad de Maite Zuñiga defendiendo a Reyes en medio de tanta patochada, que me hace tener mala conciencia por contribuir a este circo.








Y que están nominados Reyes y Sonia Monroy, que parece ser que son los que más espíritu de supervivientes están demostrando, intentando concursar en serio. Si es que algunos no aprenden.








Escrito por Maltissa; fotos por acrata.

va-riendo va-riendo

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